Mantener la presión correcta de los neumáticos de tu moto es algo que mucha gente pasa por alto, pero te aseguro que es igual de importante que cambiar el aceite o revisar los frenos. La presión afecta directamente al agarre, a la estabilidad, al desgaste de la goma y hasta al consumo de combustible. Una presión demasiado baja hace que la moto se sienta “blanda”, que gire con dificultad y que los neumáticos se desgasten por los bordes. Una presión demasiado alta hace que la moto rebote más, que el contacto con el asfalto sea menor y que los neumáticos se desgasten por el centro.

Primero, localiza el manual de tu moto o la etiqueta que suele estar en el basculante, en el guardabarros o incluso en el depósito. Ahí viene indicada la presión recomendada, normalmente expresada en bares o psi, y puede variar entre neumático delantero y trasero, e incluso según si vas solo o con pasajero y carga. Es importante respetar esas cifras; no improvises.
El mejor momento para medir la presión es con los neumáticos fríos, es decir, antes de haber rodado más de un par de kilómetros. Esto es porque la fricción hace que el aire se caliente y aumente la presión temporalmente, lo que daría una lectura falsa.
Para medirla necesitas un manómetro fiable. Algunos medidores de gasolinera son correctos, otros no tanto, así que si quieres precisión, mejor uno digital o de calidad en casa. Coloca el manómetro sobre la válvula, presiona bien y lee la presión. Si está baja, añade aire poco a poco con un compresor o bomba de pie; si está alta, suelta aire hasta alcanzar la cifra exacta. Hazlo con calma y revisa de nuevo después de ajustar.
Otro detalle que muchos pasan por alto: revisa que las válvulas estén limpias y con tapón. Esto evita pérdidas lentas y protege contra suciedad o humedad que podría dañar la válvula.
No olvides que la presión delante y detrás casi siempre es diferente. El delantero suele ser un poco más bajo que el trasero, porque soporta menos peso. Y si viajas con pasajero o carga extra, revisa el manual: muchas motos indican un ajuste de presión especial para esas situaciones.
Por último, revisa la presión con regularidad. Una vez al mes mínimo si usas la moto a diario, o antes de cada salida larga. Es un mantenimiento rápido, no cuesta nada y evita sorpresas en carretera. Y recuerda: neumáticos bien inflados no solo alargan su vida, también mejoran la seguridad y la comodidad al conducir.